Luz en la travesía

A veces, cuando la vida vida nos depara situaciones muy duras y perdemos toda esperanza, sólo nos queda ser fuertes y aprender a tener confianza en que pase lo que pase, sabremos afrontarlo. En uno de esos momentos, fue esto lo que escribí:

“Ahora estoy aquí, pero yo no he elegido este tramo. Quien entienda bien de la vida sabrá que hay circunstancias que no dependen de uno mismo ni son obra de sus propios pasos. Sabrá que, cuando la luz de verdad escasea, uno tiene que aprender a brillar más que los astros sobre el camino, para así poder distinguir las sendas que van hacia adelante. Sabrá que la única música que, en esos momentos guía, suena desde dentro, igual que el único sol.

También yo sé que, con lágrimas o sin ellas, deberé invocar al Titán que duerme en mi alma. Y que será este Hércules valiente y olvidado quien cante y me ilumine el recorrido. Será quien luche con fuerza y sin descanso contra los monstruos que me salgan al encuentro. Quien siendo yo misma, hará mi mejor y mi peor parte, hasta convertir en segura esta travesía”